Se siente como si fuera ayer terminando el año y ya estamos en la mitad de febrero 2018… el tiempo va volando y apenas estamos reflexionando sobre una exitosa temporada y fin de año en Helena.

Describir una temporada parece un tema sencillo, todos pensarían, incluso nosotros hace 4 años que era solo cuestión de hacer un poco más de comida, contratar más gente y listo, tendríamos clientes felices y  todo funcionaría, pero claramente no es así, llevamos aprendiendo 5 años y cada que hacemos análisis descubrimos que siempre hay más y más cosas por mejorar, aquí les va un resumen de lo que hacemos para prepararnos…

Una temporada es 24/7, es pasión y orgullo por lo que hacemos, porque compartimos mucho más tiempo con el equipo de trabajo durante esas fechas de alegría de navidad y año nuevo que con nuestras familias.

En noviembre ya tenemos sabor a Natilla y buñuelos, hacemos nuestra primera reunión de líderes definiendo un poco como vamos a trabajar, se establecen las prioridades y se definen las metas por área, lo primero es con producción, hacemos muchos cuadros de Excel hasta que al fin uno nos gusta y lo dejamos como nuestra bitácora de trabajo, miramos un poco la estadística de los años anteriores, revisamos cifras del sector y del departamento y establecemos nuestra primera proyección, digo primera porque siempre se cambia un poco en el transcurso de los días, y ayayai, cuando vemos las cifras empezamos a ver nuestras primeras canas, ya que los números son grandes y entendemos que vamos a necesitar mucho de todo ($$$, gente, espacio, productos, en fin……mucho de mucho) pero listo, después de 5 años ya tenemos callo y ese susto pasa rápido y empezamos actuar, se cuadran reuniones con todos los pequeños productores aliados para explicarles un poco lo que viene y tener desde temprano su compromiso en las cantidades pero sobre todo en las calidades, Don Cesar con su queso Cacciota , Juliana con su queso para untar , Mauricio sus huevos, Doña Olga y Jhonie los conejos,  Andres el cerdo, en fin, con cada uno hicimos reuniones largas, creamos grupos de trabajo y definimos entregas, este era el trabajo más importante ya que de ellos dependen nuestros sabores, paralelo a estas reuniones  otros líderes ya estaban haciendo entrevistas para contratar la gente extra que nos iba ayudar en las diferentes áreas, estas contrataciones no pueden esperar porque HELENA requiere experiencia y pasión, cada uno debe entender nuestra filosofía, probar y ojala amar nuestra carta, compartirla y entenderla muy bien para que puedan salir a explicarla o a prepararla……!! GRAN TRABAJO….y ahora sí después de tener equipo, productos y demás viene la logística, nuestro espacio es pequeño y producir las grandes cantidades no iba hacer fácil, así que los líderes organizaron sus equipos, se podría decir que 24 horas, producción trabajaba en la noche para que servicio entrara a las 5am y tuviera el espacio disponible en hornos y demás para poder tener tortas y salsas frescas, Bar igual a las 4am ya estaba recibiendo limones, mandarinas y demás para empezar a exprimir y darnos los mejores zumos, cocteles y siropes, todo era coordinación pero sobre todo comunicación y respeto entre ellos, se creaban programas de incentivos internos, Sebas hizo bingos, tótem y juegos para motivarlos, porque no es fácil, son muchos días de trabajo, se requiere paciencia, y de verdad amor por lo que hacen, tener cara de pastel todos los días, dejar los problemas y el cansancio físico en casa es una gran tarea y podemos decir que TODOS SACARON 10 y que al final pudimos tener clientes felices, amando no solo un Helena por sus sabores sino toda una región y su gente.

Es diciembre, todos esperan algo de la empresa en esta época, y la verdad nosotros también, no quisiéramos que el afán de temporada dañe el espíritu de la navidad que al final es la época que se ilumina para compartir en familia, servir a los demás y agradecer por lo que somos y hacemos, así que organizamos una novena con los abuelitos del ancianato de Filandia y los niños de la Fundación abriendo caminos con amor y los niños de los colaboradores de Helena, llevamos alegría, canciones, torta de pan y regalos para todos, y esto de verdad nos llenó de más amor y más ganas para tener siempre las puertas de HELENA abiertas, poder brindar el mejor servicio y tratar cada día de enamorarlos con los sabores colombianos que tantas personas producen para nosotros y el mundo…!!!!

GRACIAS Y MUCHAS GRACIAS por acompañarnos en esa gran temporada. ¡Los esperamos para compartir con ustedes en este 2018 lleno de nuevos retos, crecimiento y muy buena comida!

¡Feliz inicio de año en Febrero! ( :0 )